Reflexionando sobre el suicidio.


 

Pienso que todo aquel apasionado de los fenómenos paranormales debe hacer una segunda lectura sobre lo que a esta temática se refiere. No creo que sea suficiente con vivir el fenómeno como si fuera una aventura más. Es como si un mecánico de coches se dedicara a conducir en lugar de adentrarse en los entresijos del vehículo.

No. Debemos analizar el fenómeno por partes. Está muy bien intentar captar sucesos extraños e investigar la historia que se esconde tras ellos, pero hay que profundizar el porqué de los fenómenos y lo que ello nos puede decir metafísicamente hablando. Por este motivo he decidido hablar de este tema tan delicado y mal entendido por muchos…

Escritura automática de un suicida
Contacto con un presunto suicida en el barrio de Albiturria.

Varios casos que hemos estudiado mis compañeras y yo, nos indican que realizar tal acto no conduce a la liberación de los problemas de la persona. Totalmente al contrario, conducen al sufrimiento del alma. Casos como el de La Casa del Niño en Las Palmas de Gran Canaria donde a día de hoy tenemos la certeza de que el espíritu de una mujer sigue realizando el mismo acto de subir a la torre para precipitarse una y otra vez, así como en la Punta de Arinaga, al sureste de la isla de Gran Canaria, donde son innumerables las presencias que según las sensitivas del grupo aseguran ver dirigiéndose hacia el acantilado, nos indican que los suicidas, o al menos parte de ellos, se quedan vinculados al lugar donde cometieron tal acto.

Los medios de comunicación no suelen informar de tales sucesos, supongo que con el fin de impedir una especie de “contagio” a personas que tienen pensado hacer ídem. Sin embargo, pienso que evadir este tipo de información no es suficiente. Esto no va a evitar que el que de verdad tenga intención de suicidarse no lo vaya a hacer. Por eso esta información debería llegar a muchos, así como hace Don Santiago Vázquez en varios podcast sobre el suicidio.

Algo que llama poderosamente la atención a este asunto es la similitud de algunos casos como los referidos anteriormente. En ambos, como dije antes, se crea una situación de bucle. Todos parecen repetir el momento del suicidio, sin embargo nunca parece que consiguen su propósito inicial, que era presuntamente el de desaparecer de este mundo y quitarse los problemas que en vida tenían. Han sido víctimas de sus propios problemas y además, sus familiares también lo son y ni siquiera se les puede pasar por la cabeza que en realidad no se ha ido su ser querido. Por favor, si tienes a un conocido en esta situación, intenta impedirle por todos los medios que no lo haga. Nadie quiere pensar que su hermano, padre, amigos, etc, puede estar atrapado en un bucle de este tipo tras el suicidio. Aprovecho para dar el pésame a quien le haya pasado tal dramático asunto y recomendarle que recen por ellos y pongan una vela, pues dicen que esto les ayuda.
Algo que también comparten es lo que provoca en las sensitivas. Una sensación de angustia que incluso a veces se puede traducir en dolores intensos en zonas del cuerpo y también les puede producir pesadillas. Suponemos que trasmitiendo de alguna forma lo que sintieron al suicidarse.

Sin embargo, esto no es lo más que nos debería llamar la atención. La pregunta clave sería quién o qué está detrás de todo esto. ¿Por qué esa especie de pena o imposición? ¿Hay un ente superior que lo impone?
¿Y si hubiera también alguien que provocara quitarse la vida (Diablo)? ¿Por qué parece que está prohibido suicidarse?


 

¿Quién impone tal pena?

Creo firmemente que al menos tras esta especie de pena hay alguien. El Creador, Dios, una entidad superior… La cual da a entender que tal acto no está permitido. Pues si no fuera así, no tendría sentido que estén atrapados de tal forma.
Quizá estén condenados por haberse ido de esa manera…. Habiendo dejado la “escuela” de la vida a medias y les han impuesto ese castigo como penitencia. Por tanto, mi reflexión sería la de tener la certeza de que hay alguien superior a nosotros que es capaz de imponer esa forma de pena o corrección al espirítu. Y si es así con el suicidio, también con otros actos más deleznables realizados por el hombre.


 

¿Es temporal?

Otra pregunta que nos podríamos hacer, y es algo con lo que tengo mis discusiones con mis queridas compañeras es si es algo temporal o para la posteridad. En ambos casos parece ser que llevan alrededor de unos 40 años o más así, al menos por las indumentarias descritas por las paragnostas. No obstante, uno de los casos que vivimos en Albiturria daba a entender que era mucho más reciente. Lógico por la antigüedad de los puentes de la circunvalación de Las Palmas De Gran Canaria, donde dimos con más casos de suicidio.
Para mi sería muy injusto pensar que tal error, aunque sin duda grave, de como resultado con una pena eterna. Pienso que puede ser algo temporal… Y cuando digo temporal puede ser hasta siglos. Pienso que si el objetivo del espíritu es evolucionar y perfeccionarse, en algún momento tiene que salir de ese estado y seguir su camino. De todas formas esto sólo lo sabe el “impositor” de tal pena.


 

¿Por qué está prohibido suicidarse?

Según la casuística que hemos estudiado, parece que esta acción está prohibida. Y por tanto, de nuevo aparece la figura de un ente superior que así lo hace entender. Quizá nos esté indicando que ese no es el mejor camino para llegar a un lugar mejor. Que debemos dejarnos llevar por nuestras vidas, sean infructuosas o no, hasta perecer y ver ese supuesto “cielo” o como lo quieran llamar. Simplemente, si de verdad fuera tan fácil, habría suicidios en masa. Quizá he ahí la explicación de esa supuesta pena.


 

¿Cuenta la intención?

Por último, y para no dilatar más este tema, quizá deberíamos preguntarnos si la intención del suicida cuenta para algo.
¿Es lo mismo, alguien que se quita la vida por un desamor que por intentar salvar la vida a su hijo por algún tipo de transplante? ¿Es lo mismo, alguien que se suicide por haber asesinado a su familia que alguien que esté atrapado en un incendio y prefiera precipitarse por la ventana que morir abrasado por las llamas?…. En este caso preferiría no entrar y que sea el amable y gentil lector quien diera su opinión de si el suicidio pudiera estar consentido en este tipo de casos o bien, la pena podría ser diferente…

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